El Mural Digital

Un viaje sin retorno (Parte I)

20 Abril, 2017

Julio Sonino

El productor y realizador Julio Sonino, radicado desde hace catorce años en Estados Unidos, decidió cumplir una promesa. Si su amigo, el músico Jorge Nasser, salía bien de una compleja operación, se irían juntos en un viaje desde Miami –lugar donde reside- a Nashville, la cuna de la música country, a bordo de un auto deportivo descapotable y con la cabellera al viento. Lo que surgió de una expresión de deseo y un desafío personal –en medio de un asado esteño- fue creciendo y se convirtió en un proyecto mucho más ambicioso y creativo. Así ese periplo terminó siendo “El camino de siempre – De la Aduana a Nashville”, un documental con algo de road movie, en el que se ofrece un retrato íntimo sobre el ex líder de Níquel. La historia rescata materiales inéditos y poco conocidos sobre la vida y la trayectoria de una de las figuras más conocidas de la música popular uruguaya. Desde su productora en Miami, lugar desde donde maneja el tema de lo audiovisual y el videoclips musical y alguno que otro proyecto para televisión, Sonino nos revela detalles sobre este filme hecho entre amigos, que ya se puede disfrutar en la cartelera montevideana.

 

De alguna forma, este documental te acerca a tu lugar de origen a través de tu amigo Jorge Nasser y como se señala en el filme, esta es una película hecha entre amigos. ¿Es cierto que el proyecto surgió en un asado con Nasser en Piriápolis?

 

Sí es cierto. En realidad el proyecto no surgió ahí sino que como que cuajó ahí, pero en realidad tiene varias puntas. El hecho de estar en Miami, genera que los vínculos con la gente que uno quiere y con las actividades que uno dejó en su país se hagan como más fuertes a la distancia. Entonces, un poco creo que cuando yo me vine para aquí le invitamos a Jorge (Nasser). Lo que pasó es que tuvimos largas charlas de mucha calidad por teléfono y ahí se empezó a generar algunas ideas porque yo siempre estuve vinculado a la imagen de Níquel y también un poco a la imagen de Nasser como solista, entonces en esas charlas hablábamos un poco sobre el nuevo rumbo que estaba tomando la carrera de Jorge y yo le ponía como referencia a la música country de aquí de los EUA. Entonces de ahí es donde surge que un día tendríamos que ir a Nashville porque ahí es la meca de la música country. También a partir de las charlas cuando Jorge se enferma yo participé bastante de todos los procesos previos a la operación, pero también digamos vía telefónica. Entonces como que se junta todo eso y en un momento todos los febreros nos juntamos los Nasser y los Soninos en San Francisco. Había una jornada que hacemos un asado con toda la familia. Entonces en una de esas jornadas fue que Jorge en el 2014 me dice “sabés que tenemos que ir a Nashville por Agadu”. Bueno, no tenés que ir a Nashville. Vas a ir a Miami y yo te voy a llevar a Nashville y voy a ir manejando como te lo prometí, previamente a la operación. Entonces, digamos que en ese asado surge esta idea que íbamos a ir juntos a Nashville. Cuando me vine a Miami fue que me empezó a dar vueltas en la cabeza la idea de ponerle cámaras a ese viaje y generar un registro que luego terminó siendo un documental.

 

Tu decías “estuve siempre vinculado a los orígenes de Jorge, de su etapa de Níquel a su etapa solista”. A partir de esa relación con Nasser surge tu relación con algunos videoclips como recordamos “Candombe de la aduana”. ¿Cómo fue ese trabajo? ¿Ya habías hecho otros videoclips anteriormente?

 

Sí. En realidad yo trabajaba en Canal 4 y había en el año 85 un programa que conducía Julio Frade que se llamaba “Tardes de sábado” y entonces ahí venían grupos a tocar y los grabábamos en la semana para después pasarlo el sábado en el programa de Frade. Y una vez a mí se me ocurrió, yo tenía 20 años, pero se me ocurrió pedirle al jefe de producción a Roberto Da Silva en ese momento, le dije por qué en lugar de grabarlo a varias cámaras no me das una cámara y yo te filmo a un videoclip. Entonces hicimos un videoclip dentro del canal, lo inventamos y guionamos en el momento y el iluminador que era Fernando Lemos estaba conmigo, e hicimos el primer videoclip de Cero que se llamaba Persecución. Entonces ahí, dos semanas después, venían Los Estómagos e hice exactamente lo mismo para un tema que se llamaba En la noche. Eso a mí me empezó a generar un poco la vinculación con el ambiente del rock nacional y bueno, a través de la amistad me hice una vinculación fuerte con Los Estómagos y filmé el videoclip, Abril. Creo que ahí fue por el año 88 y luego en el 89 filmé No me rompas más los cocos con el Cuarteto de Nos y un videoclip para Alvacaz que era una banda de heavy metal que se llamaba Inocente hasta que se demuestre lo contrario. A partir de toda esa actividad, alguien me dice mirá tenés que conocer a Nasser porque estaba sacando un disco del grupo Níquel porque ya Níquel más o menos tiene una referencia y Nasser me contrata para hacer el clip Lluvia de amor. Eso fue en el año 91. Cuando voy a reunirme con él la primera vez me hace escuchar Candombe de la aduana. Y es ahí donde un poco empieza mi relación fuerte con él porque para hacer Candombe de la aduana en la preproducción, a él lo lleva a hacer El camino de siempre. (…) Viene de un camino que él hacía cuando volvía de trabajar y se bajaba en la Plaza Independencia e iba caminando a la casa que vivía con el padre.

 

El documental De la aduana a Nashville, el camino de siempre, tiene por un lado entrevistas a distintos amigos de Nasser y a músicos que dan sus testimonios, además del propio Nasser que lo hace. Pero por otro lado, está el viaje que realiza Jorge Nasser en un convertible.

 

Bueno, lo que pasó es que siempre bromeaba cuando hablaba por teléfono con él, me decía te imagino en un convertible por las calles de Miami con tu melena al viento, cuando en una época supe usar el pelo largo. Yo realmente iba manejando mi camioneta, pero él siempre me decía eso, entonces como que la promesa días antes de operarse, si todo salía bien, íbamos a ir en ese soñado convertible hasta Nashville.

 

¿Cómo se dio ese proceso donde van encontrando distintos personajes y lugares?

 

En realidad nosotros empezamos a armar el viaje sin pensar en que lo íbamos a filmar. Lo que hicimos en realidad fue un viaje para satisfacer nuestra voluntad de estar juntos en lugares icónicos para ambos.

 

¿Surgieron cosas inesperadas que se sumaron?

 

Para Jorge sí, porque después cuando ya pasó a ser un documental yo armé algunas sorpresas para él, como por ejemplo, él tenía una referencia de que la persona que lo induce a ser músico profesional vivía acá en EUA. Entonces yo hago una búsqueda y el muchacho Alfredo Gómez que hoy en día es amigo, porque después de ese encuentro me quedé con una relación con él. Alfredo Gómez vive a 300 kilómetros saliendo de Miami.

 

En algún momento Nasser se abre a hacer ciertas confesiones íntimas poco conocidas por todos, como su militancia política juvenil en la dictadura, lo que sufrió durante su detención, el propio exilio que vivió en Buenos Aires, sus parejas y también sus problemas de salud más reciente. ¿Estaba todo esto pautado o se fue dando a lo largo del rodaje?

 

Un poco a mí me interesaba investigar sobre eso porque yo tenía referencia del pasado de Jorge y me pareció siempre fascinante lo que había vivido, con sus personajes que ya había convivido y entonces un poco la idea fue mostrar a Nasser como ser humano, a la persona que está atrás del músico o el personaje que la gente conoce. Para entender al ser humano hay que ir a los orígenes, por eso es que también hubo una búsqueda, se encontraron compañeros de militancia, gente que estuvo con él. Hubo que hacer una determinada investigación y todo eso tenía que estar presente en el documental, para poder entender la vida de Jorge.

 

Este es sin dudas un homenaje que le hacés a Jorge Nasser.

 

Sí, básicamente es un homenaje a mi amigo, es un tipo al que yo respeto y admiro porque creo que uno a los amigos los admira, pero además lo admiro como músico. La verdad pensaba que era el momento que la gente conociera a la persona que yo conozco, al padre de familia, al tipo comprometido con la sociedad, un luchador por la cultura y me parece que en ese sentido es un retrato de mi amigo hecho por mí. Es una biografía autorizada. Evidentemente no es una autobiografía, él no eligió lo que yo puse en la película.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright (c) 2017 Copyright Gaceta Hoy All Rights Reserved.