El Mural Digital

Marta Gruni, conmovedoramente uruguaya

12 junio, 2017

Fernando Condon y su sueño realizado

Este fin de semana se llevará a cabo las últimas dos funciones de un melodrama poseedor de un texto con una vigencia increíble escrito en 1907, tres años antes de la muerte de su creador. El tema que desarrolló Florencio Sánchez se instala en la violencia de género y que el pianista de variedades Jaurès Lamarque Pons toma esta obra seis décadas después como inspiración para crear una ópera que transmite todo el sentido popular desde su partitura, libreto y música.

Para conocer algunos de los entretelones de esta versión conversamos con el maestro Fernando Condon, director musical de Marta Gruni, una de las óperas más importante en la historia de la música latinoamericana.

Fernando ¿En qué momento llegó a tus manos la propuesta de dirigir Marta Gruni?

En realidad, Marta Gruni es un proyecto que yo tengo entre manos hace muchísimos años, concretamente hace diez, en el año 2007 estuvo programada para ser puesta en escena en el SODRE y por múltiples motivos lamentablemente no pudo llevarse a cabo. Fue increíble porque además en aquel momento la directora artística, que era María Julia Camaño había invitado a alguien que hoy es una de las voces más importantes de la lírica a nivel mundial. Debutó en Montevideo en el 2007, originalmente fue invitada para hacer Marta Gruni, le gustó mucho la propuesta, primero contestó que en primera instancia sí, tenía que ver un poco su calendario. Finalmente no lo pudo hacer, pero además Marta Gruni se levantó, pero igual vino al Uruguay. Estoy hablando de Nancy Faviola Herrera. Vino al Uruguay, nos deslumbró a todos con Las invocaciones negras de Montsalvatge en noviembre del 2007 y terminó casándose con un uruguayo. Y así empezó mi historia con Marta Gruni. Yo tengo el convencimiento de que estamos frente a una obra muy pero muy importante en la historia de la música latinoamericana. Yo creo que Marta Gruni es una cosa bastante única. Tiene una historia muy peculiar, tuve la suerte de conocer a Lamarque Pons, es un dato menor, incluso recuerdo en el año 80 u 81, hubo una puesta en escena de Marta Gruni que dirigía Miguel Patrón, me acuerdo. Yo tenía una amistad con él por temas familiares. Incluso antes de yo estar en el SODRE ya lo conocía y admiraba a Lamarque Pons y durante trece períodos de ensayos estuve prácticamente siempre con él, así que conozco unos cuantos secretos de Marta Gruni que no mucha gente conoce.

Además de todo esto que venís transmitiéndonos y hasta con mucha emoción palpable, ¿qué se siente dirigir y ser parte de una ópera bien uruguaya con los cantantes y con el elenco y la dirección toda nuestra?

La verdad, muy feliz estar nuevamente aquí. Hacía dos años que no andaba por el SODRE trabajando en estos temas y es un gran placer porque además como te decía, es un descubrimiento permanente. Yo creo que si logramos montar una versión de buen nivel y recogerla, preservarla en un formato que sea transmisible. Y otra cosa que siempre conspiró contra la posibilidad de difusión de la ópera, es la existencia de un material que esté acorde a las exigencias de hoy día, o sea, el material que teníamos es muy lindo de ver pero hoy lo ponés en un atril y no se puede tocar. Entonces, lo mismo pasa con los cantantes. Ya en 2007 yo empecé a digitalizar e incluso a tomar algunas de las cosas que recordaba perfectamente que habían sido hechos por Lamarque y hoy la tenemos editada, estoy terminando la reducción de la versión de orquesta. Va a haber un material que va a ser exportable, por lo cual yo pienso que es absurdo si vos pensás que hace prácticamente 30 años que Marta Gruni no se monta en escena en Uruguay.

¿La versión que dirigió musicalmente Machado?

Exactamente, por el querido David Machado y puesta en escena por Jorge Cúrigo, una puesta muy interesante, no realista o mejor dicho con algunas licencias, porque el texto es de Florencio Sánchez. Es un melodrama que desde el punto de vista dramático no es una de las obras mayores. Tiene curiosamente un tema central que hoy tiene una vigencia increíble que es el tema de la violencia de género y además el propio Lamarque hizo una versión, basó su ópera en el texto de Florencio, por lo cual él lo expresa claramente en la partitura, libreto y música.

¿Qué hay de cierto eso que se ha dicho, sobre todo en la época, sobre Marta Gruni? ¿Cómo surge esta obra en la inspiración de Florencio Sánchez?

Yo no tengo certeza te lo confieso, pero aparentemente surge de una crónica policial, en realidad son hechos que ocurrieron de verdad en un conventillo. Te repito un poco lo que he escuchado, no puedo dar pruebas fehacientes de eso, pero sí, hay una tradición que dice que en realidad Florencio se inspiró en un dato de la realidad, una crónica policial en un conventillo, una chica que estaba comprometida formalmente por intereses con el mafioso del conventillo que era el tano justamente y su hermano, que era su mano derecha y ella se enamora de alguien que obviamente no pertenece a su clase social. La obra tiene un desenlace trágico donde no mueren todos, pero casi. Y aparentemente este hecho sucedió en la realidad en el año 1908, dos años antes de la muerte de Florencio.

En la obra que fundamenta esta propuesta, su escritor Florencio Sánchez, da vida a unos personajes que pueblan los arrabales como tu decías de la ciudad y en este caso, Montevideo. En su lectura y composición musical, Lamarque Pons ¿Qué componentes le suma?

Le suma lo que él buscó siempre, que es generar un sonido propio que de alguna manera sublimara, buscar dentro de lo que es de la que hoy conocemos como música académica, música culta, una vertiente que recogiera todas las particularidades que tiene el inmenso universo de la música popular y él lo logró y además es una asignatura pendiente que tenemos nosotros los creadores porque Lamarque Pons es un hecho absolutamente inédito en el siglo XX y te diría que surge inmediatamente un acercamiento a lo que puede ser hoy la figura de Leo Masliah, de jugar un poco en los dos campos, pero creo que son personalidades que no tienen continuidad, son como caminos casi paralelos. Ambos juegan mucho con el humor pero son humores diametralmente opuestos, ambos están en la frontera entre lo que entendemos como música popular y música culta, un problema con las etiquetas siempre. Él había llegado después de muchas búsquedas, a la formulación de una estética que iba simplificando cada vez más la estructura, utilizando los mismos recursos y generando un producto de un gran placer, de un gran disfrute. Una cosa es ser un músico literal, llevar el mote de músico popular o llevar el mote de músico clásico. Lamarque ironizaba mucho con eso. Él se definía a sí mismo como un pianista de variedades y lo fue. Tocaba en las confiterías en los años 40, 50 hasta prácticamente su muerte, incluso en la radio, en la viejas fonoplateas o ya en los estudios más modernos.

Pasanos el elenco…

Sí claro. Sandra Silvera hace el rol titular, o sea, Marta Gruni, Kaycobe Gómez es la otra protagonista. Después el amante lo va a hacer Fabían Villalba, el Estéfano lo hace Federico Sanguinetti, el hermano Marcos lo hace Gerardo Marandino ,el padre Nicolás Sequi, la madre María Nochetti y el canastero que es Marcelo Otegui.

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Auditorio Nelly Goitiño (18 de julio 930, entre Convención y Río Branco).

ÚLTIMAS FUNCIONES: sábado 17 a las 20 horas y domingo 18 a las 18.

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