El Mural Digital

Poemas de la escritora uruguaya Irina Ráfols

12 Junio, 2017

Irina Ráfols

UN CARACOL PARA LAS MANOS

Un caracol para las manos,

una minúscula huella para la arena,

un sol de sombras circulares,

un corazón vacío de sirena.

Una geometría viviente

en el multiverso dorado de la arena.

Un caracol para las manos,

para imaginar el fructífero abandono

de una casa hueca,

un cascarón para un hogar sin nombre,

un caracol para medir la ausencia.

La palma de una mano

para sopesar toda una vida,

la huella de una casa pasajera,

la casa que el molusco osado

abandona un día cualquiera,

porque ya no cabe en su propio mundo,

-acaso muera

por el instante de lucidez extrema

en que se le revela la vida-.

Un caracol marino,

humano,

un cosmos en el pálido cielo de la arena,

una curva inaudita

en el espacio tiempo de una idea.

Un caracol acurrucado entre los dedos,

armadura que arrastra la marea,

escudo abandonado

del que muere heroico en la proeza

de vencerse a sí mismo.

Cáscara del adiós.

Último saludo del que parte y que nos deja.

(2017)

 

QUIERO QUE ME ENSEÑES, MI BIEN

Quiero que me enseñes, mi bien,

Dónde es más dulce un golpe suave,

dónde duele más una caricia,

dónde se suelta más rápido un quejido,

dónde es más deseado un gran dolor.

Quiero que me enseñes, mi bien,

tu lugar adentro mío

y te reveles y me mires a los ojos

para ver,

en el instante feroz

en que la cuerda se suelta,

en que la voracidad mata al lobo,

en que la mordida

se transforma

confusamente en beso,

y la rabia del hambre

en placidez divina;

como la fiera

(que late en ti),

cae abatida

por un quejido redentor.

(2013)

 

 

A VECES LIMPIAMOS UN ALTILLO

A veces limpiamos un altillo

o desempolvamos un baúl viejo

y el polvo, hecho un halo místico,

despierta al pasado,

expande al aire un sutil velo

y entonces,

los recuerdos despiertan y se desperezan

y nos miran asombrados

con su carita arrugada,

inocente, llena de asombro,

y suenan dulces a la mente

por más tristes que hayan sido,

por más oscuros…

Los recuerdos se acomodan

como niños abandonados

apretaditos entre sí,

tan dispares,

acurrucándose

en una misma cajita que los iguala,

tan huérfanos del presente.

Y pensar que un día

pudieron haber sido terribles monstruos,

huracanes, fallas histéricas

o exuberantes islas flotantes

por las que se salvó

más de un sentimiento náufrago,

y ahora,

quitando el velo blanquecino de polvo,

la suave pelusa del olvido

del arcón

se ven tan solos…

tan sí mismos…

tan necesitados de acurrucarse

en algún nido calentito,

desprovistos de sentido

cuando un gran día lo significaron todo,

y a lo mejor,  dolieron.

Pobrecitos recuerdos…

(2017)

 

Irina Ráfols nació en Montevideo, Uruguay, en 1967. Reside en Asunción, Paraguay desde hace 26 años. Es escritora, licenciada en Letras, profesora de literatura. Dirige la Escuela de Escritores del Centro Cultural El Lector, el Taller Literario del Club Centenario, y coordina la Academia Literaria de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción.

Obras publicadas: Esperando en un Café, (cuentos) 2004. Desde el insomnio (poemas) 2005. Abulio, el inútil(novela) 2005. Alcaesto, (novela) 2009. El Hombre Víbora (novela) 2013. Cuadros parlantes (cuentos) 2015.

1 comentario

  1. GLADYS LUNA dice:

    Caminé letra a letra por tu multiverso y sentí crujir la arena bajo mis pies descalzos.Desempolvé recuerdos en un altillo y reviví en tarjetas navideñas y estampas de primera comunión tiempos cubiertos de olvido fuera de aquel ámbito.Me traje un peluche que fuera de mi niña para arroparlo en tierna, muy tierna nostalgia.

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