Opinión

Santa Cruz, la vida, su valor y las circunstancias

18 julio, 2017

Los habitantes de Santa Cruz de la Sierra presenciamos un acto delictivo que solo se nos hacía común ver en películas de Hollywood. La tecnología y redes sociales fueron los dueños de la crónica roja y mostraron casi en tiempo real, minuto a minuto, lo que iba ocurriendo con el asalto a la joyería Eurochronos, poniendo en manifiesto el trillado dicho que sentencia “la realidad superó la ficción”. Lamentablemente se perdieron cinco vidas humanas y otras cuantas quedaron heridas. Nótese que mi lamento incluye a los tres asaltantes, lo que me lleva reflexionar sobre el valor de la vida y hasta qué punto se puede relativizar ese valor dada ciertas circunstancias. Fernando Savater en su libro que titula Ética para Amador, toma dos planteamientos hechos por el emperador romano y filósofo Marco Aurelio sobre cómo tratar con  personas “que no cumplen con ciertos requisitos”  para una mejor convivencia. Primero, quien roba, miente, traiciona, viola, mata o abusa de cualquier modo, no por ello deja de ser humano. Es interesante observar que el avance de la civilización ha hecho que progresivamente las sociedades modernas vayan mejorando de a poco (y con mucho sufrimiento de por medio) para que tengamos mejores días, remitiéndome a evidencias de datos estadísticos y a los estándares de vida que presentan las sociedades con relación a su pasado. Es verdad, que estos avances no se los puede contemplar en una línea recta porque podremos advertir en ciertos momentos algunos retrocesos, pero por lo menos, por dar un ejemplo las cuentas entre individuos no se saldan con el ojo por ojo, y diente por diente, sino con el apego y cumplimiento de ciertas leyes basadas en principios y valores que nos ha tocado defender para una mejor vida y relativa convivencia. Debo admitir que en cierto momento fui parte de aquel grupo que se encontraba a favor de la pena de muerte para los violadores ¿Pero será que ejecutando individuos tendremos una sociedad más segura? ¿No serán problemas más de fondo que padece nuestra sociedad? Y sí son problemas más profundos ¿Por qué no estudiarlos buscando soluciones profundas y a largo plazo? Como segunda parte Savater plantea que una de las capacidades que tenemos los humanos es nuestra habilidad para la imitación. Si no fuésemos tan copiones, constantemente cada hombre debería empezarlo todo de cero. Por eso es tan importante el ejemplo que damos a nuestros congéneres sociales. En ese sentido, Savater destaca como ejemplo la educación, y deberíamos preguntarnos qué ejemplo queremos dar a la presente y futuras generaciones validando muertes a criminales y aceptando que son necesarias “por el bien de la sociedad”. Mientras que otros países mucho más civilizados muestran resultados sorprendentes con sus sistemas penitenciarios o reformatorios, a tal grado que vienen cerrando cárceles por la baja cantidad de delitos.  ¿Debemos seguir pensando a corto plazo o es hora de hacer análisis serios sobre la realidad en la que vivimos? ¿Y a quién le debería importar, a los políticos, servidores públicos, ciudadanos o a todos?

Sobre lo acontecido, considero importante resaltar dos hechos que entiendo deben entrar en el análisis de los ciudadanos. Primero, el accionar de la policía para con el rehén (mujer) que muere horas después, y el asesinato de uno de los asaltantes en manos de la policía después de entregarse. En esa línea, es propicio analizar el tercer artículo de la Declaración de los Derechos Humanos que demanda “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Se debe recordar que está Declaración se realiza un año después del nacimiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que viene a ser una consecuencia de las terribles y sangrientas guerras mundiales que la mayoría conoce el desenlace, teniendo como fin que estas no vuelvan a suceder en un futuro próximo. Por tal motivo, subrayo que se debe valorar este esfuerzo humano por un razonamiento objetivo que nos lleve a preservar la vida como un valor fundamental dadas las incontables penurias que han sufrido los individuos en los distintos contextos históricos y que está (me refiero a la vida humana) era vista como un medio y no como un fin en sí mismo. Por tanto, se debe preguntar si, más allá de los errores protocolares o procedimentales ¿Cuál fue el aspecto moral (si es que lo hubo) con el que se actuó para salvaguardar la vida de los rehenes? ¿Era más importante evitar un asalto y agarrar a los delincuentes que precautelar la vida de los rehenes? Y si la respuesta fuera afirmativa ¿Cuál es el valor de la vida humana?

Por otra parte, en el segundo caso, en el que uno de los delincuentes se entrega viéndose acorralado por la policía, es asesinado sin ningún tipo de miramiento de leyes, tratados internacionales, ética, etc. Algunos policías se tomaron la atribución de jueces haciendo valer la pena de muerte no vigente en el país. ¿Será posible ver cómo positivo ese accionar? Y si no lo fuera ¿El estado no debiera procesar a esos malos policías que se atribuyen funciones que no les compete violando normas nacionales, tratados internacionales y que no tienen la capacidad de analizar cuándo, cómo y en qué circunstancias disparar?

Pero queda una preocupación más, que está fundada en las “felicitaciones al accionar policial” por parte de uno de los ministros de gobierno. Y es que la mediocridad no preocupa tanto cuando se aplaude una derrota deportiva o se distingue a alguien sin haber contribuido en algo para la sociedad, sino que ya hablamos de pérdidas de vidas humanas que quizá se pudieron evitar.

1 comentario

  1. Luis Alberto Roca dice:

    Excelente análisis, que lo puede compartir cualquier ciudadano decente. Me alegro que abanddonó la idea de aplicar la pena de muerte ya que en cualquier circunstancia será inútil ya que el supremo valor de los humanos es proteger todo tipo de vida sobre el planeta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright (c) 2017 Copyright Gaceta Hoy All Rights Reserved.