Opinión

Bolivia: 35 años en democracia

10 octubre, 2017

Es necesario hacer un breve recorrido por la democracia boliviana que se inauguró un 10 de octubre de 1982 y recordar sus hitos más importantes para saber dónde nos encontramos y los pasos que debemos seguir hacia el futuro.

La sociedad boliviana tiene como “momento constitutivo” la victoria de la democracia un 10 de octubre de 1982. El gobierno de Hernán Siles Zuazo tenía dos grandes retos: el primero, resolver la crisis derivada del sistema Nacional Revolucionario creado en 1952; el segundo, crear instituciones democráticas fuertes. En ambas, su gobierno fue un fracaso y terminó renunciando. Continuando con el lenguaje zavaletiano otro “momento constitutivo” sucede en 1985 con el Decreto Supremo 21060 y la nueva política económica. Fue Víctor Paz Estenssoro quien puso fin al sistema Nacional Revolucionario que él mismo creó tras hacerse con el poder en la revolución de abril de 1952. Estos dos hitos marcan el principio de la joven democracia boliviana.

En 1989 los bolivianos pasamos por el “empate catastrófico”, el “triple empate”, tuvo como solución el cruzar puentes sobre “ríos de sangre”. Por primera y única vez en nuestra historia quien había resultado tercero en elecciones generales se convierte en presidente de Bolivia. La “banda de los cuatro” había cometido su fin y Jaime Paz Zamora es presidente de Bolivia pactando con Hugo Banzer Suárez quien en la década del 70 perseguía a los militantes del MIR del cual Paz Zamora era su jefe máximo. El gobierno de Jaime Paz Zamora evidencio que en democracia el pacto político era necesario. Pacto político que fue mal entendido en una incipiente democracia como la boliviana.

El periodo de los 90 del siglo XX es rotundamente importante para comprender la apropiación de la sociedad del ejercicio ciudadano. En el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada el año 1995 es clave para comprender las acciones tomadas en el siglo XXI. Dos reformas son la base del Estado boliviano. La Participación Popular tiene una ambición más allá de llevar los recursos del Estado a los nuevos municipios, es también, llevar el Estado a los ciudadanos que se encuentran lejos del eje troncal. La actual autonomía es una evolución de la participación popular, la cual por cierto, fue y es mal comprendida por gran parte de los bolivianos. Empero, es una base institucional y modernizadora de la administración del Estado. La capitalización fue una reforma desbordante en una democracia joven y en una sociedad que a momentos confundía la libertad con el libertinaje. Actualmente esa medida es totalmente criticada. Olvidando de manera generosa los bonos sociales que se crearon gracias a ella como ser: el Bonosol que hoy lo conocemos como Renta Dignidad.

Comenzando el siglo XXI observamos la radicalización de los discursos campesinos con base en el Chapare y el descontento de la población por las coaliciones gobernantes que entendieron el pacto político como la excusa para tener un pedazo de poder. Ejemplo de la avaricia partidaria es el gobierno de Hugo Banzer Suárez gracias a la conocida megacoalición. El año 2003 es el punto de quiebre, donde las coaliciones de gobierno no representan a grandes sectores de la población y medidas antipopulares como el impuesto al salario o el rumor de exportar gas por puertos chilenos desencadena olas de violencia donde Sánchez de Lozada debe renunciar a su segundo mandato. Hasta el año 2005 el escenario de gobernabilidad es incierto y lleno de indecisiones. El gobierno de Carlos Mesa es un gobierno sin coyuntura fija, gozó de un periodo de coqueteo con la ciudadanía y después de renunciar al cargo cuatro veces es Eduardo Rodríguez Veltzé quien asume la presidencia. Éste último gobierno es relativamente tranquilo pasada la crisis institucional, su labor era llamar a elecciones generales. Sin embargo, la crisis de los misiles chinos hasta el día de hoy siguen dando que hablar.

Evo Morales se hace con el poder en 2005. Entre sus medidas de gobierno se llevan a cabo la Asamblea Constituyente y la nacionalización de los hidrocarburos que fueron capitalizados en la década del 90 del siglo pasado. También es la clara muestra de que la sociedad boliviana no admitía las coaliciones partidistas. Con el pasar de los años se radicalizo el discurso del partido gobernante. Bajo ideas de izquierda intenta gobernar bajo la tuición de los movimientos sociales. Siendo ese el escenario en el cual vivimos es prudente saber qué son esos llamados movimientos sociales.

Sobre los movimientos sociales hasta hoy en día no existe una teoría satisfactoria sobre esta problemática. Sin embargo, podemos hacer un bosquejo, en el cual encontraremos dos vetas de reflexión de los pensadores clásicos. Por un lado tenemos a Ortega y Gasset, Tarde y Le Bon quienes se preocupan de sobremanera por la incursión de las masas dentro del escenario político y observan en el comportamiento de la multitud (comportamiento colectivo), una nefasta manifestación de irracionalidad, existiendo así una devastación del orden existente. Por otro lado tenemos a Marx, Weber y Durkheim, aunque con implicaciones distintas, veían en los movimientos colectivos una modalidad de acción social que van desde formas de solidaridad más complejas, la transición del tradicionalismo hacia lo legal-burocrático o la explosión revolucionaria, respectivamente. En todos los autores mencionados, se encuentran presentes algunos motivos comunes en el análisis de los comportamientos colectivos y de los movimientos sociales: acentúan en la existencia de tensión dentro la sociedad, la individuación de un cambio, la observación del paso de un estadio de integración a otro mediante transformaciones sean como fuere inducidas por los comportamientos sociales.

El partido gobernante ha olvidado que tales sectores tienen pedidos meramente particulares. Claro ejemplo del agotamiento de esa forma de gobernar es el conflicto con los cooperativistas mineros y la muerte de un Viceministro. La prebenda y el clientelismo son la base para mantener contentos a esos movimientos y el tratar de ir en contra sus intereses es contar con un aliado menos que actuara con violencia por volver a tener los favores del partido gobernante y beneficiarse del Estado. El pedido de tales movimientos sociales parece tener más peso que la ciudadanía en su conjunto, ya que el partido gobernante considera una reelección más del Presidente Evo Morales debido a la existencia de más de 100 resoluciones de éste tipo de organizaciones. Dejando de lado la derrota del referéndum vinculante del 21 de febrero y ahora con un pedido abstracto de inconstitucionalidad legisladores del MAS pretenden desconocer los resultados del 21F apoyándose en el Pacto de San José donde según ellos se vulneran los derechos humanos de Evo Morales. Tal es la avaricia por el poder que incluso en una visita de Estado en la OEA defendieron la ilegal e inconstitucional reelección.

El 17 de octubre de 2003 en el Congreso sonaba como profecía lo siguiente: “Bolivia está viviendo horas cruciales. La democracia está bajo el asedio de grupos corporativos, políticos y sindicales que no creen en ella y la utilizan según sus conveniencias.”

El futuro una vez más es incierto. Afortunadamente, no todo se encuentra perdido. El pacto político juega un papel muy importante para las nuevas generaciones. El pacto político entendido como dialogo, como la base para escuchar al otro, tolerarlo, entenderlo y compartir ideas. Contra la nefasta hegemonía del poder por un único proyecto que no encuentra delante suyo ciudadanos, sino simplemente enemigos y súbditos revolucionarios. Ojalá los partidos políticos lleguen a democratizarse internamente, se acaben los caudillos dueños de sus respectivas contiendas políticas y puedan hacer eco de los pedidos de las agrupaciones ciudadanas. Ojalá, estás últimas dejen de ver a la política como práctica execrable y se animen a formar parte del sistema de partidos para tener una voz que represente sus intereses.

 

Jorge Roberto Márquez Meruvia es Director de Gaceta Hoy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright (c) 2017 Copyright Gaceta Hoy All Rights Reserved.